La Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) es un procedimiento no invasivo que utiliza campos magnéticos para estimular las células nerviosas del cerebro en un área particular implicada en la regulación del estado de ánimo.  La bobina utilizada genera pulsos magnéticos breves que atraviesan fácilmente y de manera indolora la pared del cráneo y llegan al cerebro. Los pulsos generados son del mismo tipo e intensidad a los utilizados en los estudios de resonancia magnética nuclear. Cuando los pulsos son administrados en una sucesión rápida, hablamos de EMT repetitiva, la cual produce cambios en la actividad cerebral más duraderos en el tiempo.

La EMT ha mostrado ser un procedimiento seguro, bien tolerado, y efectivo en el tratamiento de pacientes con depresión que no responden a los medicamentos antidepresivos o que no toleran sus efectos secundarios.

 

¿Qué es la Estimulación Magnética Transcraneal y cómo funciona?

La Estimulación Magnética Transcraneal es una técnica para el tratamiento de la depresión y otros trastornos psiquiátricos y neurológicos, que actúa estimulando directamente el cerebro. La estimulación se produce colocando una bobina sobre áreas específicas de la cabeza, la cual genera un campo magnético que atraviesa el cuero cabelludo y el hueso, y estimula focalmente las neuronas de la corteza cerebral. La frecuencia de los pulsos del campo magnético aplicado determina si la actividad neuronal aumenta o disminuye en respuesta al estímulo. Esta activación del cerebro no produce dolor y se realiza en forma ambulatoria sin necesidad de sedación o anestesia, pudiendo el paciente retomar su actividad normal al finalizar la aplicación.

¿Cuándo se utiliza Estimulación Magnética Transcraneal en la depresión?

La medicación antidepresiva y la psicoterapia constituyen la primera línea de tratamiento para los cuadros depresivos. Sin embargo, estos tratamientos no funcionan con todos los pacientes. En estos casos la EMT representa la única alternativa terapéutica, ya sea como terapia única o complementaria para potenciar el efecto farmacológico de los antidepresivos. Otras indicaciones para el uso de EMT son los pacientes que no desean recibir una terapia de antidepresivos y sus efectos secundarios (aumento de peso, reducción de libido, náuseas, mareos, fatiga, insomnio, ansiedad, irritabilidad), que no toleran estos medicamentos, o que cursan un embarazo o están en etapa de búsqueda.

 

¿Qué otras enfermedades se tratan con EMT?

Además de la enfermedad depresiva refractaria a los medicamentos, EMT se utiliza en el tratamiento de migrañas invalidantes (aquellas que se producen con una frecuencia o intensidad tan alta que impiden que la persona que las sufre tenga una vida productiva normal), para tratar los síntomas negativos de la esquizofrenia, casos de dependencia al alcohol, tabaco y drogas.

Un número de estudios avalan el uso de EMT en pacientes con enfermedad de Parkinson y Demencia.  Otras indicaciones son los Trastornos de Déficit de Atención, la presencia de Tinitus o ruido en los oídos, en la recuperación de pacientes con Traumatismos Craneocefálicos Severos y en la neurorehabilitación de accidentes cerebro-vasculares en general y en aquellos con afectación del lenguaje en particular.

Además existen estudios que validan el uso de EMT en pacientes con diagnóstico de fibromialgia que se acompañan de dolor invalidante, consiguiendo un bloqueo de la respuesta dolorosa a nivel del sistema nervioso central, mejorando significativamente la calidad de vida de estos pacientes.

 

¿Quién prescribe y administra la Estimulación Magnética Transcraneal?

La EMT puede ser prescrita por un médico psiquiatra o neurólogo. De todos modos, cada paciente será evaluado por un psiquiatra o neurólogo de la Fundación para trazar un plan de tratamiento y de seguimiento clínico adecuados a cada caso particular.

El tratamiento en sí será administrado por un técnico especializado en EMT bajo la supervisión de un médico de la Fundación, o por un médico entrenado en EMT.

 

¿Cuáles son los efectos secundarios de la Estimulación Magnética Transcraneal?

La EMT es bien tolerada y se asocia con pocos efectos secundarios. El efecto secundario más común reportado en aproximadamente la mitad de los pacientes tratados con EMT, es el dolor de cabeza. Estos dolores son leves y generalmente se reducen o desaparecen a lo largo del tratamiento. En caso de ser necesario, pueden tratarse con analgésicos habituales como aspirina o ibuprofeno antes o después de las sesiones de EMT.

Aproximadamente un tercio de los pacientes pueden experimentar sensaciones dolorosas en el cuero cabelludo o ligera contracción de algunos músculos de la cara en respuesta a los pulsos magnéticos. Estos malestares también suelen disminuir a lo largo del tratamiento, si bien ajustes en la intensidad de los pulsos y/o la ubicación de la bobina pueden realizarse en el momento para reducir las molestias.

Debido a que el aparato de EMT produce ruido cuando emite los pulsos magnéticos, se provee a los pacientes de tapones para los oídos para disminuir dicha molestia.

La EMT no está definitivamente asociada con muchos de los efectos secundarios causados por los medicamentos antidepresivos, como son fatiga, insomnio, cefaleas, molestias gastrointestinales, sequedad de boca, disfunción sexual, aumento de peso o sedación.

 

¿Necesito internarme para recibir el tratamiento de Estimulación Magnética Transcraneal?

La EMT no requiere sedación o anestesia general, por lo que los pacientes permanecen despiertos y consientes durante el tratamiento. No hay tiempo de recuperación, lo cual permite volver a las actividades habituales al finalizar la sesión.

 

¿Quién no puede tratarse con Estimulación Magnética Transcraneal?

La EMT NO debe aplicarse a pacientes que posean cualquier tipo de metal no extraíble en la cabeza (con excepción de brackets o empastes dentales). El incumplimiento de esta norma puede producir que el objeto se caliente, se mueva, o se produzca un mal funcionamiento del mismo, provocando daño en el tejido circundante.

La siguiente es una lista de implantes metálicos que excluyen al paciente de recibir EMT:

-Clips o espirales para aneurisma

-Stens en el cuello o el cerebro

-Estimuladores implantados en el cerebro

-Electrodos para monitorizar la actividad cerebral

-Los implantes metálicos en oídos y ojos

-Esquirlas o fragmentos de bala localizados en la cabeza o cerca de ella

-Tatuajes faciales con tintura metálica o sensible al magnetismo

-Otros dispositivos metálicos u objetos implantados en la cabeza o cerca de ella

-Marcapasos cardíacos o desfibrilador de cardioversión implantable

 

¿Cómo debo hacer para recibir tratamiento con EMT?

La EMT es uno de los tratamientos para depresión que se realizan en la Fundación Cromos. Antes de ser incluido en un protocolo de tratamiento, cada paciente debe ser evaluado por uno de nuestros psiquiatras para determinar si EMT es el tratamiento apropiado para cada caso individual.